Escritura

Escritura

Cómo no engendrar el más vil de los hijos cada día
Parteras ungidas de barro
Perfiladas a la luz de una vela:
Gotas de sudor en los surcos de la cara
A quién, lejos de esta casa
Vertiginosamente amplia
Aturdirán los gritos bastardos
Cómo no sufrir esta vagina hambrienta
Donde asoma un animal carnívoro
Que osará, ya crecido, volver a casa
Satisfecho de haber comido
Y listo también engendrar
Como la puta Necesidad lo engendró a él



  • 0 Comentarios

    Dejar una respuesta

    Contacto

    info@scriboeditorial.com
    666 47 92 74

    Envío
    o de las

    Inicia Sesión

    o    

    ¿Ha olvidado sus datos?