―EL DOCTOR DE LAS CASAS―
Adquirió celebridad en localizar
la enfermedad de viejas casas. La cautelosa constructora, que no osaba a pasar
al inmueble ruinoso, le llama y accede entre escombros y vigas desafiantes con
tan solo un fonendoscopio. Ellas, en su peculiar lenguaje, le contaban sus achaques.
Su reiterado diagnóstico: “muerte por abandono”.