La prueba del león

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La prueba del león

Hace mucho tiempo, iba un joven león por la selva pensando que había llegado su hora de convertirse en rey, cuando encontró un león malherido. Aún se podía ver que había sido un león fuerte y poderoso.

– ¿Qué te ha sucedido, amigo león?- preguntó mientras trataba de socorrerlo.

El león herido le contó su historia.

– Cuando llegó el momento de convertirme en el rey de la selva, decidí demostrar a todos mi fuerza y mi poder, para que me temiesen y respetasen. Así que asusté y amenacé a cuantos animales pequeños me encontré. La fama de mi fiereza era tal que hasta los animales más grandes me temían y obedecían como rey. Un día otros leones quisieron mi reino, y así pasé de golpear de vez en cuando a pobres animalitos a tener que enfrentarme a menudo con grandes leones. Gané muchos combates, pero ayer llegó un león más grande y fuerte que yo y me derrotó, dejándome al borde de la muerte y quedándose con mi reino. Y aquí estoy, esperando que me llegue la muerte sin un solo animal al que le importe lo suficiente como para hacerme compañía.

El joven león se quedó para acompañarlo y curar sus heridas antes de proseguir su camino.

Continuo caminando preguntándose qué podría hacer para llegar a ser rey, pues había visto que toda su fuerza y fiereza no le había servido de nada a aquel león, Andaba buscando una forma más inteligente de utilizar su fuerza, cuando se encontró en lo profundo de la selva una cueva misteriosa, que tenía un letrero, que decía: cueva encantada, solo di las palabras mágicas y lo veras.

El leoncito empezó a decir: abracadabra;  rusqui trusqui, rasca trasca, nada pasaba y el leoncito seguía diciendo, palabras sin tener éxito, luego de un rato de tendido en el piso cansado y dijo por favor cueva ábrete, y automáticamente esta se abrió, el leoncito entro sigiloso sin saber que abría en aquel misterioso lugar, estaba muy oscuro, de repente se escuchó una voz que decía sigue haciendo magia, el leoncito se sorprendió, aun así le dijo a la voz: gracias y la cueva se ilumino, había un hermoso paisaje una cascada de agua fresca, donde pudo parar a beber agua y refrescarse, tomo incluso un baño disfrutando del lugar, ya relajado siguió explotando.

De repente la tierra se sacudió tan fuere que cayeron muchas pierdas y salto una serpiente para librarse de morir enterrada, al saltar callo en nuestro amigo el leoncito y este se enfureció dándole un gran mordisco, por suerte no le hizo daño a la serpiente, esta le dijo, porque me muerdes, solo escapaba de las rocas. El leoncito comprendió y le dijo: disculpa, sentí miedo creí que me atacabas, la serpiente sonríe y acepta sus disculpas y le dice tranquilo, te comprendo sigue tu camino.

Más adelante encontró un letrero que decía haz lo que dicta tu corazón y entra, el leoncito entro por un pasadizo hasta llegar a un lugar extraño donde un feroz tigre maltrataba a los indefensos, vio cómo se divertía torturando y humillando a un ratoncito y le dijo: basta deja de molestar a los indefensos, crees que eso te hace más grande? Que te hace mejor? Déjalo tranquilo. No tienes que tratarlo así para demostrar que eres el rey.

– ¿Quieres desafiarme, leoncito? – dijo burlón y furioso el tigre.- ¿Quieres convertirte en el nuevo rey?

El león, que ya había visto cómo acababan estas cosas, respondió:

– No quiero luchar contigo. No me importa que seas tú el rey. Lo único que quiero es que dejes tranquilo a este pobre animal.

El tigre, que no tenía ninguna gana de meterse en una pelea con un león, respiró aliviado pensando que el león le reconocía como rey, y se marchó dejando en paz al ratoncillo.

El ratoncillo se mostró muy agradecido, y al león le gustó tanto esa sensación que decidió que aquella podría ser una buena forma de usar su fuerza.

Y escucho de nuevo una voz, que decía has pasado la prueba y salió un gentil mago, con un traje de colores morado y azul, con un gracioso bigote y barba larga, has encontrado la mejor manera de

usar toda su fuerza y fiereza, descubriendo que combinarlas con compasión, inteligencia y valentía, amabilidad te convierten en un  verdadero rey, serás amado y respetado por todos estás listo para tu reino y se abrieron las puertas a un nuevo mundo, un nuevo reino.




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